[Artículo original de Asociación Niños de Papel: http://www.ninosdepapel.org/]

La familia es uno de los escenarios donde nos educamos para la vida, en ella se transmiten normas y valores que favorecen el desarrollo, el afecto y la seguridad de todos sus integrantes,  y en ocasiones, también puede convertirse en un espacio de riesgo  emocional.

Las investigaciones confirman que variables como baja cohesión familiar, clima afectivo inadecuado, comunicación inasertiva, ausencia de límites y percepción positiva del consumo de drogas, aumentan la probabilidad de afectar la salud mental de niños, niñas y adolescentes.  Estas variables pueden ser el detonante para la aparición de situaciones problemáticas, tales como consumo de sustancias psicoactivas, conductas delictivas, embarazo adolescente, sexualidad irresponsable, matoneo, deserción escolar, entre otros riesgos que pueden impactar la vida de nuestros hijos.

Bajo estas consideraciones, surge desde hace dos años el programa “Escuela de Padres de la Asociación Niños de Papel”,  con el propósito de promover el acercamiento en la familia, generando espacios de diálogo y conversación entre padres, madres y adultos significantes con niños, niñas y adolescentes, sobre las distintas problemáticas que pueden afectar su salud mental, y enfatizando en las estrategias para adoptar  estilos de vida saludable y fortalecer los vínculos familiares.

La escuela de padres ha dado a Niños de Papel muchas satisfacciones, el pasado 20 de junio culminó el cuarto ciclo de formación, contribuyendo en la construcción de espacios cada vez más saludables, al fortalecimiento de  los factores de protección y al rescate del rol de la familia en la prevención.

Si quieres hacer prevención, comienza por lo más importante con tu familia y contigo mismo

¿Cómo hacerlo?

1.  Habla con ellos sobre los riesgos que tienen los adolescentes:

Oriéntalos para que nadie los desoriente. Los padres deben ser la primera fuente de información veraz sobre las drogas y sus efectos, así se reduce la probabilidad que reciba información de fuentes poco confiables.

2. Procura hacer una comida al día en familia, sin dispositivos electrónicos que compitan con una conversación cara a cara:

Comer en familia es un factor protector, porque favorece un buen clima, mejora la autoestima, refuerza los vínculos y se asocian las comidas a momentos agradables. En resumen, favorece la salud mental.

3. Abraza más, besa más:

Cuando abrazamos liberamos estrés, ansiedad, depresión y creamos una especie de confianza en nosotros mismos, mejora la salud y la autoestima. Un joven que se estima, tiene menos probabilidades de iniciar comportamientos de riesgo.

4. Sé un modelo preventivo, enseña con el ejemplo:

Si promueves el autocuidado en tus hijos, promoviendo estilos de vida saludable,  debes ser el mejor modelo.

¿Hace cuánto no te haces un chequeo médico general?, ¿Cómo llevas tu ritmo de vida?, ¿Te brindas espacios de sana diversión y esparcimiento?.. Revisa tus respuestas y evalúa si das ejemplo positivo o debes hacer cambios en tu estilo de vida.

 

“Tus actos siempre hablan más alto y más claro que tus palabras” (Stephen Covey)

La familia  forma en valores y  establece las bases del futuro de niñas, niños y adolescentes.